sábado, septiembre 02, 2006

El paraíso según Adán...

"El Paraíso según Adán: veinticinco años de caciquismo autonómico" es una recopilación de artículos de Ramón Pérez Almodóvar y José M. Castellano Gil, (periodista uno e historiador el otro), los cuales hacen un exhaustivo repaso a la "anormal" situación política y cultural del Archipiélago Canario. Sus autores han sufrido las iras del poder, en lógica coherencia, con el panorama de control asfixiante que denuncian en su libro. José M. Castellano Gil, doctor en Historia, que estuvo durante los años 1999 y 2000 al frente del Museo de Historia de Tenerife, se enfrenta a un expediente disciplinario por la publicación del libro. Por su parte, el periodista Ramón Pérez Almodóvar, fue cesado de redactor jefe de la Agencia Canaria de Noticias por denunciar en febrero de 2004 una actuación irregular de los dirigentes de Coalición Canaria en Tenerife.
Leyendo este libro podremos saber cómo "funciona" el gobierno canario. Gastando 3.600.000 euros en una campaña para decir a los ciudadanos que eran canarios o estableciendo lo que llaman una Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), que no es otra cosa que los empresarios solo tributarán por el diez por ciento de sus beneficios por lo que, según nos cuentan los autores del libro, el pasado año ya se habían ahorrado 12.300 millones de euros en impuestos. El presidente autonómico participará en empresas que reciben subvenciones del propio gobierno y concesiones públicas de administraciones gobernadas por su mismo partido. Se podrá decir a los cuatro vientos que un instituto tecnológico ha recibido un premio internacional aunque sea mentira y conceder premios a trabajos inéditos de investigación que ya se han publicado tres veces. En Canarias tampoco hace falta que los empresarios paguen el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o los Actos Jurídicos Documentados. Las arcas públicas ya buscarán llenarlas subastando su voto en Madrid, llorando a Bruselas o denunciando la "herencia dolorosa", la deuda histórica o el genocidio guanche. Una buena plantilla de periodistas en gabinetes de comunicación, una adecuada política de contratación de publicidad en los medios locales y los accionistas apropiados en los medios de comunicación garantizarán el control de todo los que se dice, se oye o se ve. La garantía del mantenimiento del poder se termina manejando mediante una ley electoral que obliga a conseguir un 30 % de votos en una isla o el 6 % en toda la región. Y una concejala de la oposición puede estar esperando indefinidamente a que le den la relación de personas contratadas por los distintos organismos municipales en puestos de libre designación y le digan cuánto cobran. Y si se trata de tener contento a un dirigente vecinal se contrata a su empresa para que dé una conferencia por 4.953 euros, aunque luego no haya constancia de que se realice pero sí de que se paga. También se puede contratar a un amigo para la sufrida labor de realizar una base de datos de Honores y Distinciones del municipio. Si queda algún cabo suelto en el entramado de poder se resuelve con la contratación a dedo de cientos de asesores, el cese de interventores municipales incómodos, plenos que despachan una docena de puntos en quince minutos y recesos cuando ven que la votación se puede perder. Para quien intente protestar hay subcontratas de limpieza que, custodiados por la policía municipal, eliminan los carteles que convocan a actos públicos. Y para que no estorben mucho los fiscales anticorrupción se les ahoga en asuntos ordinarios y precariedad de recursos. Para conocer todo esto, sirven libros como éste que nos ocupa. Y, siempre, denunciando la invasión de las islas por un centenar de africanos pobres, nunca por doce millones de turistas ricos. Pero eso no les impide desvelarse por la lucha con la pobreza organizando una conferencia de Bill Clinton en Tenerife para hablar de ella con un presupuesto de 300.000 euros. Seguro que mejoró mucha la situación de los 400.000 pobres que, según Caritas, hay en la comunidad autónoma canaria. Y si les preguntan por el ideario a estos políticos, bien claro está, lo dijo el presidente de Coalición Canaria, Paulino Rivero: "CC no es ni carne ni pescado, si es un potaje canario tenemos que ver con papas, bubangos y habichuelas". Ya aclaró en una entrevista en un periódico nacional que ellos pactaban en Madrid con quien pagara la dote que necesitan las islas. Y si hay que "mojarse" opinando sobre el Plan Ibarretxe, el presidente autonómico lo resuelve diciendo que "Canarias no es una nación ni una nacionalidad, sino un Archipiélago Atlántico".
"El Paraíso según Adán" está prologado por el Catedrático de la Universidad de La Laguna Antonio Álvarez de la Rosa, quien señala en las páginas iniciales que "si, como nos repiten machaconamente, vivimos empapados de información, si los medios de comunicación ponen a nuestro alcance lo que ocurre aquí, allá y hasta acullá, ¿cómo es posible que solo una minoría esté al tanto de tantos desmanes, desbarajustes y extravíos sociales, económicos y políticos que proliferan en los viñedos de los poderes canarios? En ocasiones, el lector de estas páginas puede llegar a pensar que ambos autores exageran, que ennegrecen demasiado las tintas críticas. A mí, sin embargo y dado el contexto en el que nos movemos, hasta me parece elogiable. Nunca podrán, ni de lejos, equilibrar la balanza informativa con los que detentan el poder. Tras la lectura de este libro he descubierto páginas que me han servido para conocer aspectos del actual ejercicio del poder en el entramado archipielágico. Incluso siendo periódicoadicto como lo soy, ignoraba algunas de las cuestiones comentadas". Asimismo el libro cuenta con un epílogo del Catedrático y Premio Nacional de Economía y Medio Ambiente, Federico Aguilera Klink que entre otros aspectos de interés apunta que "la lectura del libro de Ramón Pérez Almodóvar y José Manuel Castellano Gil me ha enseñado mucho sobre esa economía y esa sociedad canaria que, difícilmente, llega a estudiarse en la Universidad. Por eso tengo que agradecerles que me hayan ayudado a aclarar y ordenar mis ideas sobre la economía y la sociedad de Canarias durante los últimos años. Gracias a ellos he entendido mejor que en Canarias, aunque no sólo aquí, se ha consolidado un tipo de gobierno y de toma de decisiones que se puede calificar como Caciquismo Autonómico. ¿Cuál ha sido el resultado de estos veinticinco años de caciquismo autonómico en Canarias? Lo explican muy bien Ramón Pérez y José Manuel Castellano: convertirse en una sociedad totalmente descohesionada de pocos, nuevos y grandes ricos y de muchos pobres y en la que apenas hay distinción entre empresarios y políticos. Con una distribución de la renta cada vez más desigual, con 400.000 canarios bajo el umbral de la pobreza, según Cáritas, mientras que la riqueza monetaria se ha conseguido a través del engaño sistemático a Madrid y a Bruselas conseguido con la complicidad del Gobierno Autonómico cuyo mensaje fundamental es que hay que persistir en el victimismo y en que la economía va muy mal para así conseguir más fondos, ayudas y subvenciones".
P.D.: en España hay más presidentes autonómicos que han encontrado su paraíso en ese grandísimo invento para los burocrátas que son las autonomías (en realidad, las autonosuyas de cuatro listillos aliados al poder empresarial). La vida puede ser algo maravilloso... si nos dejan.