domingo, octubre 08, 2006

¿Estamos condenados? (I)

Hace unos años, pasaron por la TV una mítica y entrañable película protagonizada por el grandísimo Peter Sellers; su título: Bienvenido Mr. Chance (Being There, 1979), de la que reproducimos las dos siguiente fotos:



La película es una irónica comedia que muestra a un jardinero retrasado mental y analfabeto (Sellers, por supuesto) que se ha pasado toda su vida encerrado en la casa de su amo y que solo conoce el mundo por la pantalla del televisor. A lo largo de la película, y gracias a una serie de casualidades, el personaje de Sellers llega a las más altas esferas gubernamentales con una sola arma: su inocente sinceridad. Cuando emitieron la peli (en la 2, claro), sólo la vio otro personaje de mi entorno cercano: Samuel, al que ya me referí en los incios de este blog (ver el post de George Clooney, bodas hipotecas e hipertensión, que al parecer ha gustado mucho, acaso porque en él reproduzco las sabias palabras de Samu). Samuel es de la teoría de que de mayores prolongaremos las pautas (buenas o no) que hemos asimilado desde nuestra histérica infancia y que no es posible cambiarlas. Ésa es su opinión, y yo la respeto. Ahora bien: ¿hasta qué punto es posible o no cambiar? ¿De verdad estamos condenados a ser cómo nos han fabricado? La cosa está clara: si te han fabricado emocionalmente bien, cojonudo, se acabó el tema, pero ¿y cuándo no es así? La película Bienvenido Mr. Chance, que en el fondo es una película optimista, trata de hallar una respuesta a estas preguntas: tenemos a un personaje alejado de la sociedad, inútil, que no sabe desenvolverse en el mundo y que por "X y Z" termina en la Casa Blanca. ¿Su secreto?: en este caso la honestidad, claro, que ya era innata a él (es una buena persona), y que muy poca gente desarrolla en el mundo tiburón y competitivo en el que nos movemos. Pero ¿y los demás? ¿Qué pasa con la gente que se encuentra atada de pies y manos desde el comienzo? ¿Existe para ellos la esperanza que también liberó Pandora de la maldita caja? (Espero algún tipo de respuesta por vuestra parte antes de proseguir...)

4 Comments:

At 9/10/06 12:26, Blogger Samuel_Brian said...

Personaje el de Chance que luego se copió en Forrest Gump con un resultado algo más pomposo.
¿Y los que están jodidos desde el principio? Quizá les resulte más fácil dar con el fondo del pozo, quizá ya estén en él. Después solo hay que subir, hay quien sube y hay quien no lo hace. Lo tiene peor el que cae y nunca encuentra el fondo. Yo quiero pensar que casi todos somos unos inadaptados, luego hay un porcentaje pequeño de triunfadores pero me resultan poco interesantes con esos bigotes y esa raya a un lado del cuero cabelludo...

 
At 14/10/06 05:26, Anonymous F said...

querido señor Benito. Es posible la metamorfosis. pero sólo a través de la muerte y el olvido logra la larva convertirse en otro ser. Un ser al que la larva desconoce ( y a veces odia) pero que reconocerá a la larva que lo contenía. Infinito dolor. mutación terrible hasta reordenar cada víscera y hacer del asco alas.
DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR DOLOR
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Y entonces caerá la primera lágrima y en el espejo un extraño nos dirá que nos quiere y alzará el martillo
Y TODO ESTALLARÁ

Cuidado con los cristales. Somos frágiles. "We are like crystal, we break easy" que decían los new order

un abrazote.

 
At 14/10/06 05:33, Anonymous F said...

te cuento un secreto. No has escrito nada sobre ti mismo desde que empezaste este blog.
No tengas miedo. hasta la fecha nadie se ha desparramado al desnudarse. Todos mutan.

abrazote

 
At 11/2/07 00:09, Anonymous johannes de silentio said...

Para cuando estamos en situación de elegir sobre nosotros mismos ya no hay elección posible: es excesiva la cantidad de inmundicia que arrastramos desde la cuna. Después la salvación pasa únicamente por la posibilidad de enamorarse de una idea y cultivarla el resto de tus días. Por cierto, esto último me lleva a pensar, benjaminianamente, que el único concepto filosóficamente relevante es el de "redención". Pero vamos, que abogo por suprimir la educación el mismo día del destete. No obstante, si esto no es posible, el sexo sería siempre la respuesta en caso de duda.

 

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