lunes, octubre 02, 2006

Iluminación

Hoy, acostado encima de la cama, levanté un dedo de la mano y mientras lo observaba caí en la cuenta de que nunca dejaremos de ser ambiciosos.

1 Comments:

At 2/10/06 23:54, Anonymous San Agustín de Hipona said...

"Y ahora, según nos permite el tiempo, recibe sobre Dios alguna enseñanza derivada de aquella analogía de las cosas sensibles. Ciertamente Dios es inteligible, y también son inteligibles aquellos objetos del saber; sin embargo, difieren mucho entre sí. Pues también la tierra es visible, y la luz; pero la tierra no puede verse si no está iluminada por la luz. Luego lo que se enseña en las ciencias –y que sin ninguna duda tenemos como verdades certísimas–, hay que pensar que no se puede entender sin la iluminación de otra especie de sol que le es propia. Así pues, tal como en el sol visible podemos notar tres cosas: que existe, que esplende, que ilumina; del mismo modo, en aquel secretísimo Dios, a cuyo conocimiento aspiras, tres se han de considerar: que existe, que es inteligible y que hace que las demás cosas se entiendan. Me atrevo, pues, a enseñarte estas dos cosas: tú mismo y Dios que te hace entender. Pero antes respóndeme qué te parece lo dicho, ¿lo consideras cosa probable o verdadera?"

 

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