sábado, octubre 28, 2006

Pisando la dudosa luz del día

Another brick in the wall (Pink Floyd, 1979)

(Parte 1)
Papa ha volado al otro lado del océano.
Dejando solo un recuerdo.
Una foto en el álbum de familia.
Papa, ¿Qué más dejaste para mí?
Papa, ¿qué más te dejaste para mí?
A fin de cuentas fue solo un ladrillo del muro.
A fin de cuentas todo eso fueron ladrillos en el muro.
(Parte 2)
No necesitamos educación.
No necesitamos controlarnos.
Nada de oscuros sarcasmos en el aula.
Profesores, dejad a los chavales en paz.
¡Eh! Profesores, dejad a esos chavales en paz.
A fin de cuentas es solo otro ladrillo más en el muro.
A fin de cuentas eres otro ladrillo más en el muro.
No necesitamos educación.
No necesitamos controlarnos.
Nada de oscuros sarcasmos en el aula.
Profesores, dejad a los chavales en paz.
¡Eh! Profesores, dejad a esos chavales en paz.
A fin de cuentas eres otro ladrillo más en el muro.
A fin de cuentas eres otro ladrillo más en el muro.
(Parte 3)
No necesito brazos que me consuelen.
No necesito drogas para calmarme.
He visto la escritura sobre el muro.
No pienses que necesito cualquier cosa
No, no creas que necesito cualquier cosa.
Adiós, mundo cruel.
Hoy te abandono.
Adiós, Adiós, Adiós.
Adiós a todos, gente.
No existe nada que podáis decir
Para hacerme cambiar de idea.
Adiós.

***

La piel dura (L'Argent de poche, 1976, François Truffaut)

El mundo de los niños ha sido fuente de inspiración para Truffaut, en numerosas ocasiones. Su ingenio, imaginación, vulnerabilidad y fuerza, vuelven a quedar reflejados en esta deliciosa historia que aúna drama, comedia y fantasía. Las experiencias de un grupo de niños, de diferentes edades y situaciones familiares, todos ellos de la pequeña ciudad de Thiers, Francia. Patrick vive con su padre inválido, tan sólo quiere encontrar el amor y pronto recibirá su primer beso. Julien vive en un hogar desbaratado, su madre, alcohólica, lo maltrata, el director del colegio lo califica de "caso especial" y termina convertido en ladrón, mentiroso y delincuente. Es en definitiva, un superviviente. Alrededor de estos dos personajes gira la vida de otros tantos niños, de los que se irán conociendo sus historias.
Una secuencia de la película de Truffaut señala magistralmente la diferencia entre el mundo de los niños y el de la escuela, la lejanía entre maestros y alumnos. La maestra, mademoiselle Petit, intenta sin ningún éxito que los alumnos reciten un texto de «El Avaro», de Moliére, en el que Harpagnon dice: «¡Al ladrón, al ladrón, al asesino, al criminal…!». Los alumnos, y sobre todo uno de ellos, Bruno, lo recita de memorieta, dando la sensación de que no lo comprende en absoluto. La maestra insiste varias veces, pero todo es inútil, el alumno, recita sin ningún tono, sin inflexiones de voz, sin gestos… La misma maestra lo interpreta con el fin de hacerle comprender cómo se debe hacer, pero ni por esas. Bruno vuelve a comenzar sin entusiasmo, en tono rutinario e inexpresivo; por suerte para él, es interrumpido por un profesor que entra y sale con la maestra de la clase. En ese momento todo cambia. Cuando la maestra hace su salida y Bruno se cerciora de que va hacia el patio, radicalmente se transforma y dice: «Os voy a demostrar cómo lo haría Harpagnon». Bruno da en ese momento una lección de interpretación deslumbrante, magistral, moviéndose por toda la clase, vibrando en su interpretación; un verdadero actor, que no quiso sorprender a su maestra, pues hubiera caído en ridículo ante los demás. En este caso Bruno es el ganador en la escaramuza.
***
Los 400 golpes (Les quatre cents coups, 1959, François Truffaut)
El título se refiere a una expresión francesa cuya traducción podría ser "hacer las mil y una" refiriéndose a todas las trasgresiones del personaje en la película, aunque también juega con el significado estricto de la palabra, con la cantidad enorme de golpes que la vida propina al protagonista. La película tiene una gran parte autobiográfica y presenta la primera aparición del personaje de Antonie Doinel, alter ego del propio Truffaut y que interpretará a lo largo de 20 años el mismo actor, Jean-Pierre Léaud.
Antoine es un adolescente parisino no especialmente querido por su familia. Su madre, que lo tuvo de soltera, quiso abortar, aunque la abuela lo impidió, y fue reconocido por el que ahora es su padre. La falta de atención de su familia hacen de Doinel un alumno díscolo en el colegio, pero sus travesuras y la mala suerte que tiene al descubrir a su madre con un amante hacen que se vaya viendo encaminado hacia el delito. En el momento en el que lo comete, su propia madre hace lo posible por deshacerse del muchacho, que acabará internado en un centro para menores delincuentes, del que un día se escapa para poder ver el mar.

domingo, octubre 22, 2006

El Aula de Cine de la Universidad de la Laguna abre el curso académico con un ciclo dedicado a las historias cruzadas

El Aula de Cine de la Universidad de La Laguna, dependiente del Vicerrectorado de Extensión Universitaria, ha programado su ciclo de apertura de curso entre el 23 y el 27 de octubre, que bajo el título "Vidas cruzadas", recopilará películas en las que se narren varias historias a la vez, que en un punto u otro de la trama coinciden. Las proyecciones serán gratuitas, en el salón de actos de la Facultad de Educación, a partir de las 20:30. Antes de cada película, se proyectará un cortometraje.
El ciclo comenzará el lunes 23 con Magnolia, del director Paul Thomas Anderson. Esta dramática cinta de 1999 narra una noche crucial en las vidas de varios personajes heridos a causa del amor, ya sea romántico o familiar. Destaca el elenco, con nombres como Tom Cruise o Julianne Moore, y la banda sonora con canciones compuestas ex profeso por Aimee Mann.
El martes 24 proseguirá el ciclo con la dura Happiness, de Todd Solondz, una cinta independiente estadounidense de 1998 que bascula en torno a la vida de tres hermanas que buscan infructuosamente la felicidad que da título a la cinta. Destaca en el reparto la presencia de Philip Seymour Hoffman, último ganador del oscar al mejor actor, en uno de sus primeros papeles.
El ecuador del ciclo lo marca la preciosista cinta del japonés Takeshi Kitano Dolls (2002), de Takeshi Kitano, en la cual abandona la violencia que caracteriza su cine para narrar tres historias utilizando unas imágenes de gran calidad estética y alto poder simbólico.
El cine español tendrá cabida en el ciclo con la película programada para el jueves 26, Caricias, del catalán Ventura Pons. Fechada en 1997, narra once secuencias ambientadas en la noche del fin del milenio pasado, en las que unos y otros no cesan d eherirse, tanto emocional como físicamente.
Cerrará el ciclo una película de uno de los maestros del cine europeo actual, al austriaco Michael Haneke: Código desconocido. Protagonizada por la francesa Juliette Binoche, la película narra con una peculiar estructura varias historias que se prolongan a lo largo del tiempo. El director sólo aporta escenas sueltas de cada una, separadas a veces por meses, por lo que el espectador deberá rellenar los huecos narrativos.

sábado, octubre 14, 2006

Frivolizando un rato: el premio Cervantes

Ahora que estos días han saturado los periódicos de todo el mundo con la lista de aspirantes al premio Nobel de Literatura 2006 (que finalmente ha recaído en el turco Orhan Pamuk), me ha dado por ponerme frívolo e insustancial y hacer cábalas en relación al premiete Cervantes (uno es así de provinciano, qué le vamos a hacer). Confieso que tardé bastante tiempo en darme cuenta del nulo valor que un premio literario, venga de donde venga, puede otorgar a la obra de un escritor, de ahí que hasta hace no mucho creyese que cualquiera que fuese acariciado por un un galardón de prestigio (Cervantes, Nobel, Príncipe de Asturias, Booker, etcétera) era, sin más, un monstruo sagrado de las letras. Dicho en otros términos: no era capaz de calibrar el marketing, el compadreo y el amiguismo que inunda a todo ese complicado mundillo. Por eso advierto en el título que el presente texto, más que una reflexión propiamente dicha, de lo que se trata es de un ejercicio de frivolidad semejante al que practican las revistas del corazón (uno también puede tener tiene su punto de frivolidad, ¿no?).
Pero vayamos al asunto. El premio Cervantes ha querido emular al Nobel desde sus inicios, de ahí que se lo haya bautizado con el humillante sobrenombre (en la medida de que es una comparación) de "el Nobel hispánico". Su función inicial era premiar a la literatura en castellano de España y Latinoamerica; el problema es que, a día de hoy, apenas se están promocionando a los autores del otro lado del charco, por lo que la lista de posibles premiables de allá es cada vez más reducida (aunque recordemos que gente como Mario Benedetti, Gabriel García Márquez o Nicador Parra todavía no ha sido "merecedor" del premiete). Dífícil cuello de botella, sin duda. En lo que respecta a los autores españoles, la cosa también está muy jodida. Decidieron premiar (por enchufismo de Cela) a un autor de segunda fila como José García Nieto frente a José Ángel Valente (ya muerto) y a un oportunista como Francisco Umbral frente a Juan Goytisolo (que ha declinado públicamente recibir un premio tan corrupto). Este año, en teoría, debería recaer en un español, ya que el año pasado decidieron premiar la aburrida (aunque muy erudita) prosa de Sergio Pitol, una especie de Nabokov en mejicano. Pues bien, ahí va lista que propongo: Juan Marsé (73). El novelista catalán ha escrito algunas de las mejores páginas memorialísticas de la Barcelona de los 40, 50 y 60, algo por lo que servidor siempre estará en deuda con él (jamás olvidaré la lectura de Últimas tardes con Teresa en el instituto: amenizó el yermo panorama social en el que flotaba). Cada año lo proponen y cada año se queda a las puertas (parece que aún no han perdonado su inconformismo). Ana María Matute (80). Un amigo mío, venido de otra galaxia, dice que sólo hay dos nombres en las letras españolas que merezcan el premio Cervantes: Leopoldo María Panero (ya saben, el maldito) en poesía y Ana María Matute en prosa. No he leído nada de la Matute, pero dicen que sólo por Olvidado Rey Gudú ya merece la pena. A su favor, en este país de-lo-políticamente-correcto-de-puertas-para-fuera: que es mujer. En cuanto a los Goytisolo, Juan (75) y Luis (71), ya ha reusado públicamente del premio, pero a mí, qué quieren que les diga, su prosa experimental hasta ahora no me ha conducido a ningún sitio. José Manuel Caballero Bonald (80), al que últimamente le están entregando todos los premios posibles (en dos años se ha llevado el Reina Sofía de Poesía, el Nacional de Poesía y el Nacional de las Letras) parece un serio candidato a llevárselo este año. Es un poeta sincero y honesto (aunque no el mejor) y su prosa (pienso en sus memorias más que en sus novelas) es limpia y erudita. No sería una mala elección. Ángel González (81), es el poeta de la generación del 50 que mejor ha sintonizado con los jóvenes (no sé hasta qué punto el que sea amigo de Joaquín Sabina, el poeta oficial del país, tiene algo que ver al respecto). En contra suya: que todas historietas se la traen, en el fondo, bastante floja. También es honesto. Por lo que respecta a la dramaturgia, sólo hay un nombre que reúna un curriculum importante, y éste no es otro que Alfonso Sastre (80): el problema han sido sus continuas manifestaciones a favor de ETA y de la independencia del País Vasco, lo que también le ha originado el máximo ostracismo a nivel estatal (si lo premiasen sería algo así como cuando al reaccionario Harold Pinter le dieron el Nobel el pasado año). En cuanto al egocéntrico Javier Marías (55), todavía es joven: ya le darán en el futuro éste y otros premios de mayor alcurnia con el que saciar su sed de reconocimiento.
Ya han visto: un premio conservador para premiar a los mismos de siempre. Parece que no haya nadie más sobre el planeta (de los filósofos ni hablamos: recordemos que Agustín García Calvo sigue vivo). No, si al final iba a tener razón Cela cuando dijo que el Cervantes está suficientemente corrompido y lleno de mierda como para que a él le importe (aunque ésta afirmación pública no le impidió recoger muy gustosamente el premio al año siguiente: esto son principios y lo demás es tontería). Ah, si los griegos levantasen la cabeza...

jueves, octubre 12, 2006

Cinco canciones del disco "I'm your man" (1988) de Mr. Leonard Cohen


1-First we take Manhattan

Me sentenciaron a 20 años de aburrimiento
por intentar cambiar el sistema desde dentro.
Vuelvo ahora, estoy volviendo para recompensarles.
Primero tomamos Manhattan,
luego tomamos Berlín.

Soy guiado por una señal en los Cielos.
Me guía esta marca de nacimiento sobre mi piel.
Soy guiado por la belleza de nuestras armas.
Primero tomamos Manhattan,
luego tomamos Berlín.

Me gustaría realmente vivir junto a ti, muchacha.
Amo tu cuerpo y tu espíritu y tus ropas.
Pero ¿ ves esa fila allí que se mueve atravesando la estación ?
Te lo dije, te lo conté, te dije que era uno de aquellos.
Tu me amabas como a un perdedor

pero ahora te preocupa simplemente que pueda ganar.
Tu conoces la forma de detenerme

pero no tienes la disciplina.
Cuantas noches recé‚ pidiendo esto:

dejad que comience mi trabajo.
Primero tomamos Manhattan,
luego tomamos Berlín.
No me gusta tu negocio de moda, tío.
No me gustan estas drogas que te mantienen delgado.
No me gusta lo que le pasó a mi hermana.
Primero tomamos Manhattan,
luego tomamos Berlín.
Me gustaría realmente vivir junto a tí, muchacha.
Amo tu cuerpo y tu espíritu y tus ropas.
Pero ¿ ves esa fila allí que se mueve atravesando la estación ?
Te lo dije, te lo conté, te dije que era uno de aquellos.
Y te doy las gracias por aquellos periódicos que me enviaste:
el mono y el violín de contrachapado.
Yo practiqué cada noche y ahora estoy preparado.
Primero tomamos Manhattan,
luego tomamos Berlín.
Ah, recuérdame, yo acostumbraba a vivir para la música;
recuérdame, yo te metía la compra en casa.
Es el Día del Padre y todo el mundo está herido.
Primero tomamos Manhattan,
luego tomamos Berlín.


2-Ain't no cure for love

Te amé durante mucho mucho tiempo.
Yo sé que este amor es real.
No importa como devino tan mal.
Eso no cambia la forma en que siento.
Y no puedo creer que el tiempo
vaya a curar esta herida de la que hablo.
No hay cura, no hay cura, no hay cura para el amor.
Me duelo de tí, chiquilla.
No puedo fingir que no es verdad.
Necesito verte desnuda
de cuerpo y de pensamiento.
Te tengo como un hábito
y nunca conseguiré suficiente.
No hay cura, no hay cura, no hay cura para el amor.
No hay cura para el amor.
No hay cura para el amor.
Todas las naves espaciales trepando por el firmamento,
los libros santos están completamente abiertos,
los doctores trabajando noche y día
pero ellos nunca jamás encontrarán esa cura para el amor.
No hay ninguna bebida, ninguna droga.
No hay nada lo suficientemente puro

para ser una cura para el amor.
Te veo en el metro
y te veo en el autobús.
Te veo yaciendo tumbada conmigo.
Te veo despertándote.
Veo tus manos,
veo tu pelo, tus pulseras y tu cepillo.
Y te llamo, te llamo
pero no te llamo lo suficientemente suave.
No hay cura, no hay cura, no hay cura para el amor.
Entré andando en esta iglesia vacía.
No tenía otro lugar donde ir.
Cuando la voz más dulce que nunca haya oído
le susurró a mi alma
no necesito ser perdonado
por amarte tantísimo.
Está escrito en la Escrituras.
Está escrito allí con sangre.
He oído incluso que los ángeles
lo declaraban desde arriba.
No hay cura, no hay cura, no hay cura para el amor.
No hay cura para el amor.
No hay cura para el amor.
Todas las naves espaciales trepando por el firmamento,
los libros santos están completamente abiertos,
los doctores trabajando noche y día
pero ellos nunca jamás encontrarán

esa cura para el amor.
No hay ninguna bebida, ninguna droga.
No hay nada lo suficientemente puro

para ser una cura para el amor.

3-Everybody knows

Todo el mundo sabe que los dados están cargados.
Todo el mundo los rueda con los dedos cruzados.
Todo el mundo sabe que la guerra ha acabado.
Todo el mundo sabe que los chicos buenos perdieron.
Todo el mundo sabe que la pelea estaba amañada:
el pobre permanece pobre, el rico consigue riquezas.
Así es como funciona. Todo el mundo lo sabe.
Todo el mundo sabe que el bote hace agua.
Todo el mundo sabe que el capitán mentía.
Todo el mundo ha llegado a tener esta sensación de derrumbe
como si su padre o su perro acabaran de morir.
Todo el mundo habla con sus bolsillos.
Todo el mundo quiere y necesita una caja de bombones
y una rosa de tallo largo. Y todo el mundo lo sabe.
Todo el mundo sabe que tu me amas, muchacha.
Todo el mundo sabe que en realidad lo haces.
Todo el mundo sabe que has estado llena de fe:
Ah, dar o tomar una noche o dos.
Todo el mundo sabe que has sido discreta
pero había tantísima gente a la que simplemente

tenias que encontrar sin tus ropas.
Y todo el mundo lo sabe. Y todo el mundo lo sabe.
Todo el mundo lo sabe. Así es como funciona.
Todo el mundo lo sabe. Y todo el mundo lo sabe.
Todo el mundo lo sabe. Así es como marcha todo.
Todo el mundo lo sabe.
Y todo el mundo sabe que es ahora o nunca.
Y todo el mundo sabe que es o tu o yo.
Y todo el mundo sabe que vives para siempre
una vez que has hecho una línea o dos.
Todo el mundo sabe que el negocio está podrido:
El Viejo Negro José aún recoge algodón
para tus lazos y tus corbatas. Y todo el mundo lo sabe.
Todo el mundo sabe que la Plaga se acerca.
Todo el mundo sabe que se está moviendo rápido.
Todo el mundo sabe que el hombre y la mujer desnudos
son solo un brillante artefacto del pasado.
Todo el mundo sabe que la escena está muerta
pero va a haber un metro en tu cama
que revelará lo que todo el mundo sabe.

Y todo el mundo sabe que estás en problemas.
Y todo el mundo sabe lo que has pasado
desde la sangrienta cruz
sobre la cima del Calvario a la playa en Malibú.
Todo el mundo sabe que se está cuarteando.
Echale una última mirada a este Sagrado Corazón
antes de que reviente. Y todo el mundo lo sabe.

Y todo el mundo lo sabe. Todo el mundo lo sabe.
Así es como funciona. Todo el mundo lo sabe.
Y todo el mundo lo sabe. Todo el mundo lo sabe.
Así es como marcha todo. Todo el mundo lo sabe.
Todo el mundo lo sabe.

4-I'm your man

Si quieres un amante, haré cualquier cosa que tu me pidas.
Y si quieres otro tipo de amor, llevar‚ una máscara por ti.
Si quieres un compañero, toma mi mano.
O si quieres golpearme hasta derribarme airada,

aquí permanezco. Soy tu hombre.
Si quieres un boxeador, me patearé el ring por ti.
Y si quieres un doctor, examinaré cada centímetro de ti.
Si quieres un conductor, salta dentro.
O si quieres llevarme a dar una vuelta, sabes que puedes.
Soy tu hombre.
Ah, la luna brilla demasiado.
La cadena está demasiado tensa.
La bestia no se irá a dormir.
He estado desbaratando estas promesas a tí
que hice y no podría mantener.
Pero un hombre nunca consigue que una mujer vuelva,
no suplicándoselo de rodillas.
O yo me arrastraría hasta ti, muchacha, y caería a tus pies.
Y le aullaría a tu belleza como un perro movido por el calor.
Y desenterraría con mis garras tu corazón.
Y me desgarraría en tu sabana.
Diría por favor, por favor,
soy tu hombre.
Y si tienes que dormir un momento en la carretera,
yo patronearé la nave por ti.
Y si quieres trabajar la calle sola, desapareceré por ti.
Si quieres un padre para tu hijo,
o solo quieres caminar conmigo un rato a través de la arena,
soy tu hombre.
Si quieres un amante, haré cualquier cosa que tu me pidas.
Y si quieres otro tipo de amor, llevaré una máscara por ti...


5-Take this waltz

Ahora en Viena hay diez mujeres bellas.
Hay un hombro al que la muerte viene a llorar.
Hay un vestíbulo con novecientas ventanas.
Hay un árbol al que van a morir las palomas.
Hay un fragmento que está retorcido desde la mañana
y cuelga en el Museo de la Escarcha.
Ay, ay ay ay. Toma este vals, acepta este vals,
toma este vals con la mordaza en las mandíbulas.
Oh, te quiero, te necesito, te quiero
en una silla con una revista muerta,
en una cueva en el ápice del lirio,
en algún pasillo de transito donde no ha estado nunca el amor,
en una cama donde la luna ha estado sudando,
en un llanto-grito lleno de pisadas y arena.
Ay, ay ay ay. Toma este vals, acepta este vals,
toma su quebrada cintura en tu mano.
Este vals, este vals, este vals, este vals
con su aliento muy propio
de brandy y de muerte,
red de arrastre su cola en el mar.
Hay una sala de conciertos en Viena
donde tu boca pasó un millar de pruebas.
Hay un bar donde los muchachos han parado de hablar.
Han sido sentenciados a muerte por las azules melancolías del blues.
Ah ¿ pero quién es que asciende hasta tu retrato
con una guirnalda de lágrimas recién cortadas ?
Ay, ay ay ay. Toma este vals, acepta este vals,
toma este vals que ha estado agonizando durante años.
Hay un ático donde los niños están jugando,
donde yo he tenido que llegar a yacer contigo pronto
en un sueño de farolillos húngaros,
en neblina como velo de alguna dulce tarde.
Y ver‚ lo que has encadenado a tu aflicción,
todos tus carneros y tus lirios de nieve.
Ay, ay ay ay. Toma este vals, acepta este vals
con su "nunca te olvidaré, lo sabes".
Este vals, este vals, este vals, este vals
con su aliento muy propio
de brandy y de muerte,
red de arrastre su cola en el mar.
Y bailar‚ contigo en Viena.
Estaré llevando un disfraz de río.
El jacinto silvestre en mi hombro,
mi boca en el rocío de tus muslos.
Y enterraré mi alma en un álbum de recuerdos
con las fotografías allí y el musgo.
Me someteré al diluvio de tu belleza,
mi violín barato y mi cruz.
Y tu me arrastrarás en tu baile hacia abajo
hasta las albercas que elevas sobre tu muñeca.
Oh mi amor, oh mi amor.
Toma este vals, acepta este vals.
Es tuyo ahora. Es todo lo que hay.

domingo, octubre 08, 2006

¿Estamos condenados? (I)

Hace unos años, pasaron por la TV una mítica y entrañable película protagonizada por el grandísimo Peter Sellers; su título: Bienvenido Mr. Chance (Being There, 1979), de la que reproducimos las dos siguiente fotos:



La película es una irónica comedia que muestra a un jardinero retrasado mental y analfabeto (Sellers, por supuesto) que se ha pasado toda su vida encerrado en la casa de su amo y que solo conoce el mundo por la pantalla del televisor. A lo largo de la película, y gracias a una serie de casualidades, el personaje de Sellers llega a las más altas esferas gubernamentales con una sola arma: su inocente sinceridad. Cuando emitieron la peli (en la 2, claro), sólo la vio otro personaje de mi entorno cercano: Samuel, al que ya me referí en los incios de este blog (ver el post de George Clooney, bodas hipotecas e hipertensión, que al parecer ha gustado mucho, acaso porque en él reproduzco las sabias palabras de Samu). Samuel es de la teoría de que de mayores prolongaremos las pautas (buenas o no) que hemos asimilado desde nuestra histérica infancia y que no es posible cambiarlas. Ésa es su opinión, y yo la respeto. Ahora bien: ¿hasta qué punto es posible o no cambiar? ¿De verdad estamos condenados a ser cómo nos han fabricado? La cosa está clara: si te han fabricado emocionalmente bien, cojonudo, se acabó el tema, pero ¿y cuándo no es así? La película Bienvenido Mr. Chance, que en el fondo es una película optimista, trata de hallar una respuesta a estas preguntas: tenemos a un personaje alejado de la sociedad, inútil, que no sabe desenvolverse en el mundo y que por "X y Z" termina en la Casa Blanca. ¿Su secreto?: en este caso la honestidad, claro, que ya era innata a él (es una buena persona), y que muy poca gente desarrolla en el mundo tiburón y competitivo en el que nos movemos. Pero ¿y los demás? ¿Qué pasa con la gente que se encuentra atada de pies y manos desde el comienzo? ¿Existe para ellos la esperanza que también liberó Pandora de la maldita caja? (Espero algún tipo de respuesta por vuestra parte antes de proseguir...)

Perfiles: Hugh Laurie

James Hugh Calum Laurie (nacido el 11 de junio de 1959) es un actor y escritor inglés. Conocido por sus trabajos televisivos con Stephen Fry, ha alcanzado el éxito interpretando al Dr. Gregory House en la serie de televisión House, M.D. Gracias a ésta Laurie ganó el Globo de Oro al Mejor Actor Dramático de serie de televisión en el 2006.
Laurie nació y creció en Oxford, donde asistió al Dragon School. Posteriormente acudió al Eton College, acabando finalmente en el Selwyn College, perteneciente a la Universidad de Cambridge, donde estudió Arqueología y Antropología. Su padre fue medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1948 en remo, y él mismo formó parte del equipo de remo en la universidad, participando en la Competición Anual de Remo entre Oxford y Cambridge de 1980, resultando ese año perdedora Cambridge.
En su primer año de universidad, Laurie conoció a Emma Thompson. Además, se unió al Cambridge Footlights, el cual había sido el impulsor de exitosos comediantes británicos desde que se creó. En él conoció, también, a su amigo Stephen Fry, con el que compartiría escena en múltiples ocasiones. En su último año, 1981, fue presidente del Footlights Club, mientras que Emma Thompson era vicepresidenta. Laurie, Fry y Thompson hicieron una parodia de sí mismos en la serie de televisión "The Young Ones".
Fry y Laurie han sido protagonistas de la serie de televisión Jeeves and Wooster, una adaptación de los relatos de P. G. Wodehouse sobre los personajes del mismo nombre. Laurie encarnaba a Bertram Wooster y Fry a su mayordomo, Jeeves; en el amable e inane papel de Bertie, Laurie tuvo ocasión de emplear su talento como pianista y cantante.
Sin embargo, como Fry, Laurie se diversificó como actor en varios papeles cómicos (como el de Blackadder con Rowan Atkinson como el príncipe George) compaginándolos con otros papeles de talante más serio en películas como Los amigos de Peter y Sentido y sensibilidad. Otras apariciones incluyen Maybe Baby y Stuart Little. En 1996 fue publicado su libro The Gun Seller, una novela de suspense con toques humorísticos, que llegó a ser best seller. Actualmente Laurie se encuentra trabajando en su segunda novela, The Paper Soldier.
Desde el 2002, Laurie ha sido un rostro familiar en los dramas británicos, participando como estrella invitada ese año en dos episodios de la primera temporada de la serie thriller de espías Spooks en la BBC. Entre otras cosas más, ha puesto voz a un personaje de la serie Padre de familia en el episodio "Uno por el almeja, dos por el mar".
A pesar de que Laurie es un actor reconocido en el Reino Unido desde la década de 1980, no cobró importancia para el público estadounidense hasta el 2004, cuando protagonizó al desagradable y lisiado Dr. Gregory House en la popular serie médica de corte dramático de la cadena FOX, House, M.D.
La serie trata sobre un médico antipático y amargado especializado en diagnóstico. Gregory House es, seguramente, el mejor médico del hospital, pero su carácter, rebeldía y su honestidad con los pacientes y su equipo lo hacen único. Prefiere evitar el contacto directo con los pacientes, centrándose especialmente en la investigación de las enfermedades. Además de no cumplir las normas, se niega a ponerse la bata de médico. Es adicto a los calmantes y a las series de hospitales.
En julio del 2005, Laurie fue nominado a los Premios Emmy por su papel en House, M.D. Aunque no ganó, recibió reconocimiento a su trabajo en forma de Globo de Oro en 2006 por la serie antes mencionada.
Hugh Laurie está casado con Jo Green desde 1989 con la que tiene tres hijos: Rebecca, Bill y Charlie. Tiene fijada su residencia en el norte de Londres aunque pasa largas temporadas en Los Ángeles debido a su trabajo en la serie House, M.D. Se confiesa aficionado a las motos desde que su padre le regaló una a los 16 años.

Una canción de Leonard Cohen



Suzanne te lleva a su escondite, al lado del río.

Puedes oir las barcas pasar de largo.

Puedes pasarte toda la noche a su lado.

Y sabes que está medio loca,

pero ése es el motivo por el cual estás allí.

Y te da té, y naranjas

que vienen directamente de China.

Y cuando tratas de decirle

que no tienes amor para ofrecerle,

te coge y te mece en sus brazos,

dejando que sea el río el que conteste

que siempre has sido su amante.

Y quieres viajar con ella.

Quieres viajar, cegado.

Y sabes que confiará en tí

por haber tocado su cuerpo perfecto con tu mente.

Y Jesús era un marinero

cuando caminó sobre el agua.

Y gastó mucho tiempo mirando

desde su solitaria torre de madera.

Y cuando supo con certeza

que sólo los que se ahogaran podrían verle

dijo: "Todos los hombres serán marineros".

Pero él mismo estaba arruinado

antes de que el cielo se abriera.

Abandonado, casi humano

se hundió bajo tu sabiduría como una piedra.

Y quieres viajar con él.

Quieres viajar, cegado.

Y sabes que quizá confiarás en él

por haber tocado tu cuerpo perfecto con su mente.

Ahora Suzanne toma tu mano,

y te conduce hasta el río.

Lleva puestos unos trapos y plumas

sacados de la ventanilla del Ejército De Salvación.

Y el sol cae como la miel

sobre nuestra chica del puerto.

Y te muestra donde mirar

entre la basura y las flores.

Hay héroes en las cloacas,

y niños por la mañana,

inclinándose por amor.

Y lo seguirán haciendo siempre,

mientras Suzanne sostiene el espejo donde se mira.

Y quieres viajar con ella.

Quieres viajar, cegado.

Y sabes que podrás confiar en ella

por haber tocado tu cuerpo perfecto con su mente.

Leonard Cohen, Suzanne, 1967.

viernes, octubre 06, 2006

Libritos de musica (para quien le interese)





Frases

Los hábitos sociales están haciendo del individuo un ser demasiado impaciente (Luis Goytisolo)
Encerraron a un hombre que quería gobernar el mundo. ¡Qué locos! Encerraron al hombre equivocado (Leonard Cohen)
Una mujer es todo cuanto llegaremos a conocer del Paraíso terrenal (Albert Camus)
Una semana mía vale más que un año vuesto (Lou Reed)

En busca de una actriz porno

Una de estas cinco chicas es una actriz porno. Consejo: hay que mirar muy pero que muy detenidamente para dar con ella, no sea que nos vayamos a equivocar.






P.D.: esta es la evidencia de hasta qué punto el sexo que muestra la pornografía (orientada masiavamente a complacer a la ingente masa masculina que no se come un rosco) se asemeja o no a la vida real. Por si había dudas.

Bienvenidos a la sociedad de consumo

Fragmentos de una conversación epistolar con un teólogo reciclado (o casi)

—¿Ya no estás con Dios?
—Sí, estoy con él porque Dios está a favor de la tecnología.
—Ah, entonces estás con el Dios de los yanquis (…)
—Yo no tengo ningún tipo de problema ético: creo que estoy a favor de la ciencia y el pragmatismo.
—Entonces llevas el estigma religioso como una pose (…). En realidad la diferencia entre Jesús y Mahoma o entre Zapatero y Rajoy es mínima: los cuatro son la misma mierda.
—Ya, tú eres más partidario de Stalin, Hitler, Marx, Bush, Lenin…, que en el fondo son tan mierdosos como los cuatro a los que has citado.
—Yo sólo sé que mis dioses son terrenales y no una abstracción divina y que no son ninguno de los que has citado ya que, para que pueda confiar en ellos, tienen que tener afinidades conmigo (entre las cuales no se encuentra la castración sexual).
—Dios no desea la castración de nadie: no confundas lo que Dios quiere con lo que la Iglesia dice…
—Pero quien vende el producto de Dios es la Iglesia. Uno no se levanta un día y dice: voy a creer en un Dios abstracto (estamos condicionados). Si a ti no te hubieran dicho que existe una palabra que significa “Dios” en la que tienes que creer, en la que depositar todas tus esperanzas, a ti nunca se te hubiera ocurrido pensar en ello…
—Probablemente hubiera sentido lo mismo de todos modos, lo que en vez de denominar a esa palabra como Dios la hubiera llamado sol o luna, como hicieron los primitivos…
—Luego, 7.000 años de civilización no han servido para que abandones la superstición… ¡Ya se nota lo mucho que te entregas a la ciencia y la tecnología!
—Benito, la verdad es que tienes cosas de huele culos (?).

Rebelación

Heroin (Lou Reed, 1968)

Ya no sé a dónde voy
Pero voy a intentar ser el rey si es que puedo
Porque eso me hace sentir un hombre.
Cuando me meto un chute en la vena
Te aseguro que las cosas son muy distintas.
Cuando me largo bien lejos
Y me siento el hijo de Jesucristo.
Y me parece que ya no sé nada.
Y me parece que ya no sé nada.
He tomado una gran decisión.
Voy a intentar anular mi vida.
Porque cuando la sangre empieza a fluir
Cuando sube por el cuello de la jeringuilla
Cuando me voy acercando a la muerte
Vosotros no podéis ayudarme, tíos.
Ni vosotras tampoco, chicas, con vuestras
[bonitas palabras.
Por mí podéis iros a paseo.
Y me parece que ya no sé nada.
Y me parece que ya no sé nada.
Me gustaría haber nacido hace mil años
Me gustaría haber navegado por el mar de noche
En un enorme barco de vapor
Yendo de una tierra a otra.
Con traje y gorra de marinero,
Lejos de la gran ciudad
Donde un hombre pueda ser libre
De todos los males de este lugar
Y de mí mismo y de quienes me rodean.
Y me parece que ya no sé nada.
Y me parece que ya no sé nada.
Heroína, sé mi muerte.
Heroína, eres mi esposa y mi vida
Porque hay un canal en mi vena
Que me lleva al centro de mi cabeza.
Y entonces estoy mejor que muerto
Porque cuando el jaco empieza a fluir
Todo me importa un pimiento.
Y vosotros, los palilleros de esta ciudad,
Y todos los políticos con sus mentiras
Y la gente, siempre se macharán los unos a los otros
Colocando todos los cadáveres a montones.
Porque cuando tengo la heroína en la sangre
Y esa sangre me llega a la cabeza
Le doy gracias a Dios por estar hecho polvo,
Le doy gracias a vuestro Dios por no enterarme de nada
Y le doy gracias a Dios porque no me importa nada.
Y me parece que ya no sé nada.
Y me parece que ya no sé nada.

***

Hace poco dos personas me hicieron recordar una noche de fiesta, en La Laguna City, tierra de estudiantes y snobs (para consuelo de tontos peores son los snobs santacruceros). Lo cierto es que esa noche quedé francamente mal con el grupo, pues el cuerpo no me pedía pasar un rato agradable con gente agradable (estudiantes de filosofía, cuando yo aún no había entrado en esa carrera), sino fumar unos cuantos canutos e irme a la cama a dormir. De la realidad no quise saber nada más. La historia de este pequeño descenso a los infiernos comenzó así: al principio salía con gente que bebía alcohol como una obligación ineludible para pasarlo bien (cuando me refiero a beber lo que quiero decir es pillar una borrachera con todas las de ley). Como esta gente no eran más que una panda de capullos (ahora distribuidos a lo largo y ancho de la Península, pues todos ellos han decidido ser guardia civiles), pronto (en realidad fue tarde) me separé de ellos. El nuevo grupo con el que me junté moderaba más sus sesiones alcohólicas, pero no cesaban de fumar un porro tras otro. A veces tres, a veces más, ése era el mínimo. Los días pasaban uno detrás de otro en el barrio (ver imagen) sin otro fin que el de fumar. Aunque mataba neuronas, no me importaba, porque en el fondo lo único que quería era estar lo más lejos posible de la realidad. Hasta que, poco a poco, lo fui dejando, quién sabe por qué motivos (¿vería la luz?). El caso es que hasta que el otro día estas dos personas me hicieron recordar aquella salida festiva no había caído en la cuenta del enganche que tenía con la droga como vía de escape. ¡La culpa de todo la tiene OFRA!

¿Vale la pena?

Un ex profesor, en cuanto se enteró de que tenía un blog me pasó el siguiente texto (una entrevista a la internauta pionera en esto de los bloggers) con el fin de darme aliento y ánimos:
—¿Qué es un blog?
—Una página web en la que uno vierte comentarios, hallazgos, intereses y obsesiones, actualizada con frecuencia y con vínculos con otras páginas.
—¿Qué cuenta en su blog?
—Opiniones políticas, recomendaciones culturales, comentarios de viajes, reflexiones sobre ecología y feminismo, vínculos a páginas que me interesan…
—Un blogger ¿es un exhibicionista o un solitario?
—Es alguien con gran ansia por comunicar algo, por comunicarse. Que, además, puede ser un vanidoso o un solitario…
—¿Cuántos blogs existen hoy?
—Se calcula que a finales de este año habrá unos 60 millones de blogs.

Lo dicho, ¿realmente un blog resulta útil? Quiero pensar que sí, aunque no publique en él todo lo que quisiera. Ustedes sigan ahí, por si acaso…

Los dos lectores y medio que me siguen sabrán que hace unas semanas, cuando incluí las citas marxistas (de la tendencia pro Groucho) de Antonio (Días de cine) Gasset, mencioné a otro colega de profesor, el periodista Carlos Boyero. Pues bien, ahora toca hablar de este otro personaje de la farándula crítica de nuestro país, un hombre que, como es bien sabido, se gana los garbanzos diciendo lo que le sale de los huevos en uno de los diarios españoles más leídos: El Mundo de Pedro J. Boyero tuvo el chollo y el carisma para entrar, en 1977, en la Guía del Ocio gracias al glorioso enchufe de su amiguete Fernando Trueba. Y eso que, según sus palabras, "no quería hacer nada en esta vida" (antes era el típico estudiante universitario que empezaba carreras y no las terminaba nunca). Lo que la gente envidia principalmente de Boyero es que sea un bocazas libre y bien pagado, un tipo que no se corta a la hora de machacar la película, el libro o el disco de un conocido (a veces incluso al mismo conocido). Ahora bien: Boyero tiene libertad, pero ¿cuánta y hasta cuándo? ¿Durará siempre? Se sabe que un buen número de lectores de El Mundo de Pedro J. compran el diario sólo para seguir sus columnas de opinión, que salen los lunes, miércoles y viernes, pero el propio Boyero ha confesado en más de una ocasión que las presiones que soporta cada vez son mayores. Sobre este espinoso tema, él ha dicho: "A mí un tal Florentino Pérez me echó de la Guía del Ocio y un tal José Luís Gutiérrez, adalid de la libertad, también, para que no perjudicase sus intereses económicos con las multinacionales del cine y para que éstas no quitaran la publicidad. En Tribuna, Julián Lago también me censuró. Nunca he tenido problemas en la radio, pero sí en la prensa escrita. Ahora, con Pedro J. estoy cada vez más asfixiado". Boyero en este folklórico país es (como otros personajes iluminados, como Agustín García Calvo, Juan Marsé, Leopoldo María Panero o Francisco Rodríguez Adrados) un accidente, un milagro, una rareza que sigue viva en el gremio por la suerte e, imaginamos, por el respeto que se le tiene. Respeto más que miedo. Además, comparado con otros patanes de la prensa cinematográfica, es un tío muy culto (literariamente, musicalmente y, claro, cinematográficamente) y aunque a veces abuse de la adjetivación, jamás aburre ni es dogmático.
Boyero, con esa cara hecha mierda por el acné, con ese disfraz de nihilista, con esa ropa negra a lo Michael Corleone que se suele marcar en las ocasiones formales, con sus cigarros, sus borracheras, su puterío y su superada cura de la coca (él mismo ha hablado de sus "frecuentes y excesivos pasotes animados por demasiada cocaína") es, además de un crítico libre, un personaje muy bien dibujado y creado para una función: para que lo admiren y lo amen o para que lo odien y detesten. Así lo atestigua cada jueves en El chat de Carlos Boyero (www.elmundo.es/encuentros/invitados/clasificacion/grupos/5.html), donde la gente de la calle, la gente normal (nos suponemos) le hace todo tipo de preguntas que él responde con su toque "made in Boyero". Ahí van unos cuantos ejemplos:
Hola Carlos. Una de mis esperanzas para este penoso año cinematográfico, (habiéndose estrenado ya películas como "Mar adentro") es Collateral. Leí que te gustó pero que el final es bochornoso. ¿Tan decepcionante es? Un saludo y gracias.
Collateral me tiene hipnotizado durante 100 minutos y hace que la abomine en los 10 últimos. Michael Mann me parece uno de los mejores directores del cine norteamericano actual. Por ello, me cabrea que en el desenlace de Collateral se pliegue a las servidumbres de trabajar con una estrella como Tom Cruise, intentanto darle toque épico y lírico a un hijo de puta tenebroso. Esta claro que el público tiene la obligación de seguir enamorado de la estrella que se arriesga a interpretar a un malvado.
Buenos días Sr. Boyero, ¿me querría dar su opinión sobre la última de Spielberg, La terminal?. Gracias
Me lo paso muy bien, me inquieta y me rio durante la primera parte. El resto es mentiroso, pastelero, complaciente, manipulador.
Que opinas del Bueno, el feo y el Malo? y del Spagueti Western en general? Gracias y un saludo Carlos
Me parece una película detestable, como todo el cine de Sergio Leone excepto "Erase una vez en América". Creo que Leone le hizo un daño excesivo al western. Todos los idiotas le copiaron.
¿Por qué no te gusta Juan Manuel de Prada? ¿Has leído alguno de sus libros? ¿Son motivos personales o simplemente estéticos? Un besito.
Ese gordo, cursi, afectado y redicho representa varias de las cosas que me inspiran grima en este mundo. Es igual de estomagante hablando que escribiendo.
Tengo dos entradas para ir al concierto de Spingsteen el día 25 en Viena, ¿quiere venir conmigo o ya está mayor para correr riesgos con desconocidas?
Llámeme. Conozco Viena, incluso fuí moderadamente feliz allí. Me gusta Sprinsteen. Me gusta su audacia. Me gustan los riesgos. Me gustan las desconocidas.
¿Cuál es la forma infalible de seducir a una mujer (que no sea cara)?
Escúchela. Pero de verdad.
Boyero, que tal está la lorena berdun, te pone? a mi si
Tiene un cuerpo notable. Es una mujer muy lista, sexy, atractiva. Nos pone a usted y a mi.
No tengo un duro y me he enamorado de una mujer una década mayor que yo, ¿tengo alguna posibilidad de conquistarla, maestro de la seducción?
Querido alumno: Ella sabrá valorar su juventud, su potencia sexual y su ternura. Eso no tiene precio.
¿Por qué no puede hacer cine en España Víctor Erice?
Victor Erice puede hacer lo que le de la gana. Todos los productores darían cualquier cosa por financiarle una película.
¿cual es tu actriz porno favorita?
Algunas novias y amantes que tuve.
Si eres atento, amable y con las chicas , dicen q las tiras los tejos, si eres distante y pasas algo de ellas, dicen q eres marica, no lo entiendo.....tu?
No envidio su método de seducción. 0 trata usted con mujeres muy simples o se lo monta fatal.
¿Si te hacen elegir con quien estas con G.Bush o Bin Laden?
Con ninguno de ellos, por supuesto. Y no me venga con la imposición de que hay que tomar partido
Eligeme un actor para protagonizar una peli de cine negro
Cinco. Y están muertos. James Cagney, Edward G. Robinson, Humphrey Bogart, Sterling Hayden y Robert Mitchum.
¿Que opinión le merece Natalie Portman?
Me enamoré de ella en "Beautiful girls". Soy fiel a mis amores. Su morbo nace de una inteligencia inquietante.
Solo un consejo mas que una pregunta. Cuidado con la farlopa que consumes que mira el Maricharlar donde está. ¿cuando se va a ser sincero con el tema drogas?
Le agradezco el consejo pero mis camellos siempre han sido de primera calidad. Tengo el tabique nasal intacto, las neuronas un poco desparramadas. Son 25 años en tan grata compañía.
Sr. Boyero ¿quién le gusta más desempeñando su profesión Luis del Olmo o Iñaki Gabilondo?
¿Es una broma? Gabilondo, por supuesto. He trabajado con ambos.
Veo que es usted un fumador compulsivo, ¿cuanto se deja al año en este vicio? ¿y en otros?
Bastante más que lo que gana un obrero. Y creo en la justicia social y en la revolución. Desearía que todo el mundo pudiera alimentar vicios caros.
¿No crees que Operación Triunfo es una máquina explotadora de las ilusiones de unos críos?
Entre otras repugnantes cosas.
Hola Carlos, quisiera saber qué opinión tienes sobre las tesis de Chomsky?
Creo que es uno de los cerebros más potentes, libres, valientes y lúcidos que existe en EEUU. Acabarán asesinándolo.
Hola crack,cual es tu droga preferida?
El amor. A falta de él, el alcohol y la cocaína.
¿Has sido siempre un lector constante?
Excepto en épocas de depresión absoluta. Leer es de las cosas más hermosas que me han ocurrido en la vida.
Recomendaciones para alguien que comienza a escuchar jazz? Han caido en mis manos discos de John Coltrane y Miles Davis, por donde seguir?
Empiece por los clásicos: Duke Ellington, Count Bassie, Lester Young, Billie Holliday, Ben Webster. Es un universo inagotable, para quedarse siempre en él.
Nicole Kidman o Catherine Zeta Jones? Para los Oscar por supuesto... ;-)
Nicole Kidman, por supuesto. Si me pregunta usted con quien me hago más pajas, le aseguro que con Catherine Zeta Jones. Esa señora, además de guapa, debe de ser muy mala, lo que me pone más cachondo.
se por algunos artículos que te gusta Sinatra , para mi unos algo más que un crooner , ha habido muchos sucesores del genio de Hoboken , Hay hoy alguna figura que tenga el mismo carisma en la música actual , no hablo de calidad ni voz , sino de estilo
"Yo no vendo voz, vendo estilo", afirmaba Sinatra, con legítima arrogancia. Lo compraría entero, su voz, su estilo, su clase, su elegancia, su sensualidad, su capacidad para trasmitir emociones. Los discos de Sinatra estarán conmigo hasta el día que la palme. Sus canciones me sirven para todos los estados anímicos. Hace tiempo que no escucho "Rain in the heart", de lo cual deduzco que hace tiempo que no estoy enamorado.
En la pubertad me excitaban sobremanera las maduras rubenianas tipo estanquera Amarcord, y a medida que me acerco a la senectud mi pasión va acrecentándose hacia las yogurinas lolitas nabokovianas. Mas, para mi pesar, la arbitraria Afrodita sólo me ha deparado logros, mezquinos logros, entre las anodinas y previsibles damiselas de mi generación. ¿Es también su caso, señor Boyero?
Siempre he sido heterodoxo, he frecuentado varias edades y tipos distintos de mujer. Sólo les exijo que sean atractivas.
¿Te jode que te cambien el titular de una crónica y no te avisen o estás por encima de eso?
Nadie me cambia el titular de una crónica ni toca una palabra del texto. Lo que si puede hacer Pedro J. Ramírez es censurarme un artículo, pero entero.
Cada vez que veo a Brad Pitt en la pantalla no puedo reprimirme las ganas de cruzarle la cara, apalearlo y escupirle cuando ya esté en el suelo -como James Dean en sus tiempos...-. Defiéndame a semejante desgraciado, déjeme entender que usted también sería abogado aunque su dignidad no se lo permitiera...
Brad Pitt está admirable en "Seven". A mi también me cae mal pero sospecho que es un buen actor.
Yo pensaba que nunca podría haber alguien tan sexy como Charlize theron o Haley Berry hasta que vi a Scarlet Johanson, que las supera con creces!!! Que opina?
No me haga elegir. Yo me lo montaría con las tres a la vez ayudado por montañas de viagra, o tal vez ni siquiera la necesitaría.
Aunque siempre se encuentra más de una joya, ¿no te parece que en los últimos discos de Van Morrison hay demasiada canción "profesional", de relleno?Y ya sé que con la edad va perdiendo facultades, pero ¿por qué parece que cada vez le dé más pereza dejar de cantar en un tono monocorde, emulando en cierta forma a John Lee Hooker?
Tiene usted razón, son decepcionantes. A alguien con su talento y sensibilidad se le debe exigir todo. Pero me temo que los tiempos de "Astral Weeks" y de "Moondance" no volverán. En los últimos recitales que le he visto, se limita a cumplir. Y es triste, porque este señor es una de las cosas que le han ocurrido a la música.
Situémonos: Nueva York, Michael y Vito Corleone, éste postrado en su cama de hospital, escondida. Anoche volví a verla y lloré de nuevo con esta escena, hacía mucho que no me emocionaba. Qué grande es el cine, verdad, Carlos?
"El padrino" no tiene desperdicio. Le aseguro que la primera y la segunda parte las puedo haber visto como 50 veces. Y nunca me cansa, es lo que pasa con los clásicos.
Etcétera, etcétera...

lunes, octubre 02, 2006

Iluminación

Hoy, acostado encima de la cama, levanté un dedo de la mano y mientras lo observaba caí en la cuenta de que nunca dejaremos de ser ambiciosos.

domingo, octubre 01, 2006

Avenidas (III). Avenida Benito Pérez Armas

Era un escritor apenas leído en la actualidad más que por unos pocos, nacido en 1873, año de la I República española, y muerto en 1937, en plena Guerra Civil; sus novelas y cuentos giraban en torno a la temática regional. El caminante llega fresco al comienzo de la larga avenida que lleva su nombre, se acomoda en un incómodo banco y contempla con indiferencia el busto de Simón Bolívar, adornado con alguna que otra pintada y manchas producidas por la degradación del paso del tiempo y la falta de cuidado. Enfrente suya se encuentra la primera peluquería que recuerda haber visitado, esa a la que su padre le traía cuando él apenas era un chaval de medio palmo. Desde entonces no había vuelto ha pisarla, pero las imágenes sobre ella aún perduraban calientes en el horno de la cabeza: periódicos de derechas y el Interviú como únicas lecturas mientras se esperaba por el corte de pelo, viejos de aspecto desaliñado, de mal aliento y dientes amarillentos que fumaban continuamente puros baratos como clientes, y una estrecha amistad del joven padre con el joven dueño del local, hombre corpulento y de sonrisa permanente, que era quien solía cortar el pelo del caminante, bastante mal, por cierto.
Minutos después el caminante sonríe por el fugaz sentimiento de nostalgia, se levanta y continúa su ruta por la avenida. El cielo muestra un sol recién salido de las tripas del infierno, pero el viento que sopla es cortante y tenaz. El caminante se desliza a paso lento, pues la prisa era, en aquellos instantes, la menor de sus preocupaciones, y escucha, a través de un manido walkman, la canción Take this waltz de Leonard Cohen, según un poema de García Lorca (“There’s a concert hall in Vienna where your mouth had a thousand reviews / There’s a bar where the boys have stopped talking”). Al detenerse delante de un semáforo en rojo para los coches, contempla a una chica de trece o catorce años sentada en la parte trasera de un Mercedes verde botella que le deleita con gestos obscenos por medio de la lengua. El caminante tiene una agradable erección y le sonríe a la chica. La chica le recuerda a una actriz, pero no sabe a cual.
La avenida presenta, ciertamente, una apariencia sombría y gótica del siglo XIX, a lo cual contribuían las envejecidas hojas caídas de los árboles, y la gente, escasa, que anda con cara de pocos amigos, a lo mejor porque el día anterior el equipo de fútbol local perdió un partido con un resultado de escándalo. Y el caminante llega al cruce con la avenida Reyes Católicos, por lo que atraviesa tres o cuatro pasos de cebra para poder proseguir por Pérez Armas. Y luego la avenida Tres de Mayo, y otros tres o cuatro pasos de cebra, el doble quizás. Una barbaridad. Ahora ya no sopla el viento, y el sol muerde con una rabia inusitada.
Tramo final de la avenida: todo alrededor no son más que obras y más obras, todas apiñadas entre sí. Ya se alcanza a ver el Recinto Ferial, el lugar donde, entre otros tipos de acontecimientos culturales de absoluta relevancia social, el cantante Alejandro Sanz actúa cuando visita la isla; está ahí mismo, casi se puede tocar. El calor es insoportable, más aún con el olor repugnante a crudo y gasolina que desprende la refinería, que también puede tocarse. Pero el caminante hace de tripas corazón y prosigue su trayecto.
Conforme va avanzando, el caminante siente como el mar, inamovible en el fondo de su campo de visión (excelente cuadro si lo dibujara Monet), va acercándose a él, con su azul salado lamiéndose continuamente los poros de la piel. El sudor se desliza con gruesa suavidad y a borbotones por la frente del caminante, mientras escucha el crujir de la ingente cantidad de ramitas que dormitan en el suelo. No existe ni una sola nube que divisar en el cielo solitario, ni el aroma a coches y gentío.
Sentado en la Avenida de la Constitución, el caminante saca un sufrido cigarrillo, el último del paquete, y lo enciende. Tiene un hambre voraz, y el aroma del tabaco le revuelve el estómago; de hecho sólo fuma en los momentos en que se siente bien consigo mismo y para contemplar con parsimonia los últimos segundos de vida del humo gris alma volatilizarse en las esquinas del aire. Y este era uno de esos momentos. Al lado suyo hay un hombre valleinclanesco, bufanda blanca incluida, que contaba los números gordos de su vida con cierto desánimo.
No se extrañe usted: es que estoy muerto.
Vaya hombre, ¿y de qué murió?, pregunta el caminante.
De amor. Morí de amor.
También es casualidad: la peor y más dolorosa de las muertes.
El caminante se acuerda entonces de la niña de trece o catorce años del mercedes. Ya sabe a qué actriz le recordaba: era igualita que Elizabeth McGovern. O que Jennifer Connelly. Tiene una nueva erección, esta vez más potente y que exige a gritos salir de los pantalones y gozar del exterior. El caminante saca de su mochila la novela Rosalba y se pone a leer.

Avenidas (II). Avenida Reyes Católicos


Dice el diccionario que una avenida es una calle ancha de una ciudad, a menudo con árboles a los lados: no dudo de semejante definición, aunque faltaría añadir que las avenidas (y los bulevares, y los paseos, todo es lo mismo) pueden ser tramposas, como ésta, que de manera elegante engaña a la vista (en fin, otro engaño más ya no importa), produciendo en ella la sensación de ser menos ancha de lo que en realidad es al encontrarse situada en un espacio cerrado (altos edificios a ambos lados de la misma) y poseer una envidiable plaga de árboles infinitos que acentúan la sombra de la que el suelo se ve impregnada y sobre la que transcurren vidas que la pisotean insolentemente, junto a hojas resecas y pegajosas. Lo que no deja de resultar irónico, pues estas vidas no merecerían ser calificadas como tales, ya que no son más que fantasmas de lo que fueron en tiempos anteriores, con la excepción de contados esqueletos.
A pesar del permanente ir y venir de los automóviles, se respira cierto sosiego, un sosiego transparente cercano a la paz interior que uno busca en estos sitios por unos instantes, a lo que contribuye la escasez del bullicio, porque los fantasmas que pisotean las sombras aparecen y desaparecen de manera fugaz, casi sin que uno advierta su presencia, y ni tan siquiera teniendo tiempo de sentarse en un banco a descansar y ver cómo son los demás los que llevan sus prisas de un lado a otro; a veces son los esqueletos los que, a su pesar, deben hacer un alto en su camino, como aquél padre joven y calvo con camisa a cuadros que trata de consolar a su bebé en brazos mientras su mujer mantiene una conversación telefónica con su madre o esos dos homosexuales con camisetas apretadas y gafas de sol que están uno enfrente del otro, acomodados en los bancos, esperando impacientes a que venga su pareja, sin llegar a la evidencia de que son ellos mismos los que decidieron tener esa cita a ciegas.
El colorismo de los edificios, acompañado del vivo verde de los árboles, ejerce la función de estabilidad a las grises y empolvadas historias con fragancia a superchería que abuelos le narraban a sus nietos y a la senil soledad con la que hombres con arrugas y cicatrices contemplan el lento caer de las hojas, de la vida de los árboles a la sombra del suelo, a la vez que piensan en el tiempo, tiempo pasado y, como señaló Marcel Proust, perdido en muchas ocasiones, que únicamente persiste en la memoria y de la manera en que cada uno quiera volver a evocarlo, que será diferente a la anterior. Aunque de cuando en cuando supone un soplo de aire fresco observar los grandes pechos de las inalcanzables adolescentes recubiertos por prendas cada vez más ajustadas y provocadoras, que hacen casi imposible el florecimiento de una sana fantasía sexual, que se queda en eso, una simple fantasía, igual que cualquier pensamiento que se aleje de la rutina diaria.
Ya entrada la noche, que hoy ha venido apocada y tenue, quizás por la idea de no querer estropear el clima tan agradable creado esa tarde, los pocos fantasmas que daban muestras de vida se retiraron dando paso a un escenario lúgubre en el que los edificios y árboles perdieron su identidad, los automóviles dejaron desiertas las calles y los vendedores de pañuelos, vagabundos, drogadictos y demás parásitos se convertían en las tumbas de ese inequívoco cementerio del que no tardé en alejarme, sin dejar por ello de tomar nota de lo que veía.

Avenidas (I). Avenida Príncipe de España (Ofra)

A continuación reproduzco una serie de viñetas muy inocentonas e ingenuas que escribí en los primeros años de instituto, allá por el bienio 1999-2001 (luego vino una quincena de oscuridad absoluta). Espero que los lectores (si es que a estas alturas aún queda alguno) sepan ser conscientes de que su discurso corresponde a una edad ya pasada.

Entre una mareante acumulación de ruidos de coches y las últimas novedades de música ruidosa que algún fanático tiene puesta al máximo volumen posible, Rodolfo Ribeiro, farmacéutico jubilado (y digno continuador, sin saberlo, de la senda trazada por los personajes de Nabokov), sentado en un banco junto su periódico de izquierdas, tenía pensamientos obscenos con la niña de doce años y tez blanquecina que se aburría con resignación a pocos metros de él, mientras su madre parloteaba con una chismosa vieja decrépita, vecina del portal.

El revoloteo y canto aislado de los pájaros es frecuente, especialmente en las ocasiones en que los jubilados y los borrachos ya entrados en años largaban alguna frase criticando a un sector del país (que solía ser respondida o por un fugaz apoyo o por una amplía contradicción), en tanto que los no oyentes miraban embobados el hirviente azul del cielo, aunque en alguna que otra ocasión desviaban la vista a las nalgas y los escotes de las muchachitas que continuamente transitaban la zona, sobre todo en aquella época en que bajaban a la playa por la mañana y subían al atardecer con el cuerpo, negro en algunas, quemado en otras, y lleno de arena en determinadas zonas.

Ésa era la mañana siguiente después de trascurrida la primera semana sin vacaciones, la misma en la que el niño Raúl se pinchó con la aguja que algún drogadicto dejó tirada en el césped; esto sucedió durante el camino a casa que emprendieron los chavales de la escuela, a eso de la media tarde, de los cuales, los más mayores, iban bebiendo botellas de cerveza que habían comprado previamente en un bar que olía a orín, tabaco y carne de vaca chamuscada, y cuyo final era terminar en los suelos de la avenida para que algún viejo anarquista con traje gris se tropezara y, una vez desplomado, se rompiera su torcida cadera.

Las hojas invadían los pasos del asfaltado pavimento en el que un reprimido sexual trajeado de etiqueta tarareaba la canción Pledging my love (en cuya cabeza sonaba con la voz de Johnny Ace de 1955 como si se hubiese extraído directamente del disco) y paseaba la nostalgia del pasado a través de las ágiles miradas que lanzaba a las parejas de jóvenes acomodados en los sucios bancos que, sin ningún tipo de preocupación, se magreaban, sobaban y metían mano por todas partes antes de ponerse a fornicar, igual que los salvajes animales en celo en que se habían transformado, bajo la espesa oscuridad que cubría un cielo negruzco con aroma a café puertorriqueño.

Aunque el invierno había dado señales de vida desde hacía una semana, el tiempo era caluroso, aunque eso a Gustavo le importaba un comino, pues estaba más pendiente de la dulce viejecita que consumía cocaína sentada en la parada de la guagua y de las chicas guapas que al agacharse enseñaban los tatuajes de la rabadilla, mientras los chicos mostraban los suyos en las piernas o en los hombros para fardar delante de sus amigos y mostrar lo machos que eran delante de las amigas, al tiempo que pensaba, bajo ese insólito sol invernal, lo confortable y acogedora que era la avenida periférica en algunas ocasiones.

Mientras los padres, embutidos en pijama y con alguna gabardina para refugiarse del fresco de la madrugada, sacaban los regalos de sus hijos del coche, seniles borrachos, botella de whisky, vodka o ginebra en mano, felices en su estado de embriaguez, cantaban y bailaban con arrugadas putas de baja extracción melodías de Frank Sinatra antes de realizar el acto carnal con ellas en alguna esquina o portón, y, posteriormente, tumbarse a dormir en cualquier banco que, con toda probabilidad, aún conserva los excrementos que las palomas dejaron ahí al mediodía.

Justamente ese día en el que la primavera comenzaba a florecer, una pandilla de chicos pataleaban su ira contra las papeleras y las farolas, para después pintarlas con rotuladores negros, aunque una vez se cansaban de hacer esto decidían quemar los contenedores de basura que estaban situados en la acera de enfrente; el que podría calificarse como jefe del grupo, un cabeza rapada lleno de zarcillos y algún que otro tatuaje, al ver pasar un perro tuerto del ojo izquierdo y al que le faltaba una pata trasera, le propinó tal patada en la cabeza al indefenso animal, que éste no supo sino responder con lastimosos aullidos estando tumbado en el suelo, babeando y con un tic semejante al parkinson en todo el cuerpo, mientras la pandilla se reía de él y la huesuda novia del cabeza rapada le metía la lengua hasta el fondo de la garganta por tan heroica hazaña.

Augusto, un quiosquero sesentón, un sadomasoquista más, no dejaba de mirar, igual que los restantes días del año, al niño de pelo rubicundo que hablaba con sus amigos sentado encima de un muro polvoriento situado al lado de la avenida, y que en ese preciso instante se recogía por lo tarde que era (la noche casi lo cubría todo), así que Augusto cerró rápidamente el quiosco, siguió al chico hasta su portal y allí lo agarró y se lo llevó a una esquina hedionda y mugrienta donde lo violó, en tanto que el niño sufría en silencio.

El problema de los universales: el nominalismo

1. INTRODUCCIÓN AL PROBLEMA DE LOS UNIVERSALES (PU)

El nominalismo (del latín, nominalis, “de o perteneciente a los nombres”) es uno de los problemas más viejos, más fundamentales y más discutidos a lo largo del pensamiento filosófico. En pocas palabras, el nominalismo es una doctrina desarrollada en la Edad Media según la cual las abstracciones, conocidas como universales (tema central de la filosofía medieval), carecen de una realidad esencial o sustantiva, pues tan sólo los objetos individuales tienen una existencia real (véase el ejemplo de Armstrong entre mesa/mesa, el cual viene a decir que los universales son aquellos elementos que se repiten en los particulares). Estos universales (como animal, nación, belleza y círculo) eran considerados sólo nombres sin sustancia, luego no son seres ni entidades concretos sino meras abstracciones, sonidos de la voz (“flatus vocis”), o lo que viene a ser lo mismo, palabras que pueden denominar a varios individuos indistintamente y por lo tanto existen únicamente en el campo intelectual, no en la realidad.
La doctrina nominalista se opone a la teoría filosófica definida como realismo extremo, según la cual los conceptos universales tienen una existencia real e independiente anterior a, y aparte de, los objetos particulares. Los universales, según los realistas, son anteriores y están fuera de las cosas. Con esto, seguían a Platón y su doctrina de las ideas arquetípicas. Para los nominalistas, suponer la existencia de esos universales significaba limitar el pensamiento y el poder de dios. Según su doctrina, sólo tenían existencia real los individuos o las entidades particulares. Esto planteaba un dilema teológico serio, pues para el dogma cristiano, Padre, Hijo y Espíritu Santo constituyen una unidad indivisible. De acuerdo con los nominalistas —argumentaban sus opositores— habría que concebir al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como tres divinidades distintas —de ahí que la ortodoxia se opusiese a los nominalistas—. Por otro lado, la argumentación realista comentaba que si los universales no tenían existencia real, tampoco era posible imponer leyes generales a los hombres, y sobre todo, la ley divina.

2. EL PROBLEMA DE LOS UNIVERSALES EN LA FILOSOFÍA MEDIEVAL

Es difícil definir el concepto “filosofía medieval”. En primer lugar, el término “medieval” es en sí mismo vago a efectos filosóficos. Una convención aceptada generalmente engloba bajo este epígrafe el periodo comprendido entre Boecio (siglo V) y Guillermo de Ockham (siglo XIV). Es decir, más de 800 años de la historia del mundo occidental. Esto último, a su vez, aparta de nuestro campo de estudio casi todo el pensamiento medieval ajeno a Europa o al mundo islámico. En segundo lugar, el término “filosofía” se aplicaba en la edad media a un amplio abanico de saberes, desde la astronomía a la teología, pues se usaba como sinónimo de “sabiduría” o “conocimiento”. Por tanto, el término “filosofía” se utiliza aquí en su sentido moderno, para referirse a la investigación rigurosa de cualquier asunto al nivel más abstracto y general y no a sistemas de pensamiento (independientemente de su complejidad o sofisticación) consistentes en opiniones sobre la naturaleza de las cosas o reglas acerca de cómo debería vivir el ser humano (que es lo que ocurrió durante los primeros siglos del cristianismo, de ahí que consideremos que la filosofía medieval propiamente dicha se inicie en la figura de Juan Escoto Eriúgena). Las cuatro fuentes principales de la filosofía medieval fueron la filosofía clásica y las tres religiones más importantes de la época: el cristianismo, el judaísmo y el islam. Pese a que el neoplatonismo ejerció alguna influencia, especialmente sobre algunos pensadores islámicos primitivos, Platón fue una figura mucho menos importante que Aristóteles. De este autor se tendrá como idea clave el dualismo que mantiene a través del mundo de las Ideas, que no tiene un espacio y un lugar concretos1. En este dualismo las Ideas poseen una consistencia autóctona y no dependen del mundo físico (la ciencia para Platón no es una opinión, sino una intuición de las ideas, una imagen muy alejada de nuestra actual concepción del conocimiento científico). Aristóteles rechaza el dualismo de su mentor porque para él los universales sólo suceden en las cosas particulares y en la mente; de hecho, el nominalismo evolucionó a partir de la tesis de esta tesis aristotélica de que toda realidad consiste en materias individuales.
Así pues, con los precedentes de Platón y Aristóteles sobre la mesa, Boecio (480-524) será el primero en practicar una forma de realismo moderado. Filósofo y hombre de Estado romano, Boecio supo ganarse la estima y confianza de Teodorico I el Grande, rey de los ostrogodos, y por entonces señor también de Roma, quien en 510 le nombró cónsul. Más tarde fue acusado por sus enemigos de preparar una traición, y, aunque inocente, fue encarcelado en Pavía y ejecutado. Mientras estuvo en la cárcel escribió De Consolatione Philosophiae (Sobre la consolación de la Filosofía, 523), obra filosófica que, aunque escrita por alguien que no era cristiano, contiene muchos elementos de la ética cristiana por lo que fue tenida en muy alta consideración durante toda la época medieval. Se hicieron muchas traducciones de la obra y muy célebres son las del rey Alfredo el Grande y la del poeta Geoffrey Chaucer. Boecio escribió también un tratado de lógica sobre todo influido por la terminología lógica de los medievales, y realizó diversas traducciones y comentarios de las obras de Aristóteles, que sirvieron para que los escolares de entonces se iniciaran en el conocimiento del filósofo griego; escribió también sobre música, aritmética y teología.
Tras Boecio nos encontramos con un período de decadencia y el posterior renacimiento y declive carolingios (siglos VII-X), durante el cual tuvo lugar una notable defensa por la educación y el mecenazgo de las artes, propiciando el desarrollo de las artes y el pensamiento. En este contexto surge la figura del que está considerado el creador del primer gran sistema filosófico de la Edad Media, Juan Escoto Eriúgena (815-877). Nacido en Irlanda, en torno al 847 Carlos I, rey de Francia, le nombra supervisor de la escuela de la corte y le encarga que traduzca al latín las obras del neoplatónico Dionisio el Areopagita. Eriúgena, que no quiso someter sus obras al control de la censura, entró en conflicto con el papa Nicolás I. El rey Carlos le prestó su apoyo, aunque tuvo que vivir recluido en la corte hasta la muerte del monarca en 877. Los concilios de Valence (855), Langres (859) y Vercelli (1050) condenaron el tratado De Divina Praedestinatione (Sobre la predestinación divina, 851), que defiende la creencia de Hincmar, arzobispo de Reims, sobre el destino final de los individuos en el sentido de que éste no depende de Dios de una forma absoluta, ya que la voluntad también tiene algo que decir sobre la salvación o la condenación. Por otra parte, Eriúgena afirma también en sus escritos que no existe nada semejante a la condenación como se cree conforme a la tradición. Todos los seres humanos, afirma, se transformarán por igual en espíritus puros. En su panteística obra De Divisione Naturae (Sobre la división de la Naturaleza, 865-870), rechaza la creencia cristiana de que el universo fuera creado de la nada. Sostiene más bien que el mundo del espacio y del tiempo es una manifestación de las ideas presentes en el pensamiento de Dios y describe a este dios como el punto más alto de toda la evolución. Eriúgena afirma también que la razón no necesita ser sancionada por la autoridad; más bien al contrario, la razón es en sí misma la base de la autoridad. La obra De Divisione Naturae fue condenada en 1225, en el concilio de Sens, y el papa Honorio III ordenó que se quemara.
Pero yendo a la cuestión que nos ocupa, la controversia nominalismo-realismo se hizo ostensible una vez caído el Imperio carolingio, en los siglos XI y XII; la posición nominalista fue comentada por Roscelino, y la realista por Bernard de Chatres y Guillermo de Champeaux, defensores de la escolástica. Este problema entre nominalismo y realismo no era sólo filosófico sino también teológico, ya que Roscelino mantenía que la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), concebida en la teología tradicional de la Iglesia como constitutiva de una unidad de naturaleza divina, no puede ser entendida —de acuerdo con el método individualizador del nominalismo— sino como tres dioses distintos y separados, doctrina conocida como triteísmo. Por lo tanto la Iglesia se opuso tenazmente al nominalismo. Las implicaciones para la ética tuvieron también un gran alcance. Si no hay una naturaleza común para todos los individuos, entonces no hay ley natural que gobierna a todo el mundo; los actos son buenos o malos en el orden moral sólo porque están dispuestos o prohibidos por Dios. Una teoría intermedia entre el nominalismo y el realismo es la del conceptualismo, según la cual los universales, aunque no tienen una existencia real o en sustancia, sí existen como ideas o conceptos en la mente y son, por lo tanto, algo más que meros nombres. Otra teoría alternativa es el realismo moderado que sitúa los universales en la mente pero admite también un sustrato real en los objetos particulares.
Llegamos así a un período crítico de la historia de la filosofía: el siglo XIV, donde los filósofos de este período (Escoto, Ockham) critican los fundamentos de toda la filosofía anterior. Asimismo, supone el desmoronamiento de las estructuras sociales, políticas y religiosas medievales y la caída de las grandes síntesis filosófico-cristianas de raíz griega y se desarrollan las ideas e interpretaciones que llevarán, en último término, a la modernidad. Las dos grandes figuras, como se ha señalado, son el francés Juan Duns Escoto (1266-1308) y el inglés Guillermo de Ockham (1285-1349). Veamos brevemente sus planteamientos:
a) Tesis fundamentales de Escoto: Empeño por crear un sistema filosófico sólido y coherente, explicativamente útil en todos los campos de la realidad. Como Santo Tomás, se inspiró en Aristóteles e intentó asimilar lo más aceptable de su pensamiento. Pero, por ser franciscano, tuvo mayor influencia de la tradición agustiniana. Respecto al conocimiento de los objetos concretos del universo, aceptó de Aristóteles que conocemos la verdad y captamos las esencias universales de los seres naturales mediante la abstracción. El conocimiento consiste en un proceso de abstracción hacia los estímulos sensibles —igual que Tomás—, pero el entendimiento sí puede conocer directamente las cosas particulares/individuales, mediante una intuición directa/inmediata que puede resultar algo confusa —contra Tomás—. Finalmente, la libertad y la voluntad prevalecen sobre el entendimiento. Inspirado en la corriente agustiniana, Escoto opina que la voluntad se caracteriza por ser libre para elegir, y esta libertad hace que sea superior y más perfecta que el entendimiento. Mientras el entendimiento no puede dejar de reconocer la validez de un teorema matemático, la voluntad puede ir muchas veces contra la razón y actuar libremente.
b) Tesis fundamentales de Ockham: Ockham inaugura un nuevo estilo de hacer filosofía: ya no pretende construir un sistema, como Escoto y los grandes filósofos anteriores. Emprende una crítica sistemática de todos los sistemas filosóficos anteriores: platonismo, aristotelismo, agustinismo, tomismo y escotismo. Esta actitud se conoce como criticismo, y consiste en una actitud de crítica sistemática y razonada de las afirmaciones y doctrinas filosóficas anteriores, mostrando sus errores, confusiones y falta de coherencia lógica. Sus herramientas de trabajo son la razón, la lógica, el lenguaje y el análisis empírico o teórico. Reconoce, por tanto, la autonomía de la razón y de la filosofía frente a la fe, y no se siente atado a ningunos prejuicios doctrinales (filosóficos o religiosos anteriores). Semejante actitud, característica del s. XIV, fue favorecida por las circunstancias sociopolíticas mencionadas en la introducción. En esta época se va consolidando la filosofía como disciplina autónoma y se hace cada vez más crítica: revisa sus presupuestos y conclusiones, desconfía de todos los sistemas filosóficos anteriores y no duda en criticar las incoherencias de la fe. Muchos cristianos y miembros de la jerarquía vieron en esta concepción de la filosofía un serio peligro para la fe. Como reacción, se inclinaron por un misticismo religioso a menudo irracional directamente enfrentado al criticismo filosófico. Ockham elimina la zona de intersección entre fe y razón, y las considera fuentes de información distintas con contenidos también diferentes. Numerosas verdades de fe que Aquino consideraba racionalmente demostrables le parecen inconsistentes a Ockham, y las relega al ámbito “irracional” de lo religioso. Ockham también niega que tanto los atributos -omnipotente, inmenso, justo, perfecto, causa incausada...- como la existencia misma de Dios puedan ser demostrados racionalmente: pertenecen al ámbito de la fe. Para ello estudia uno de los elementos fundamentales utilizados por Santo Tomás en las cinco vías: el recurso al principio de causalidad. Que los fenómenos obedecen a causas es innegable: todo efecto tiene una causa. Pero esa afirmación no basta para determinar cuál es la causa en cada caso. Sólo la observación detenida y rigurosa nos permite descubrir la causa concreta de cada fenómeno [la leche se calienta, pero puede ser por calor de butano, resistencia eléctrica, radiación microondas, etc.]. Semejante interpretación de la causalidad hace imposible una demostración de la existencia de Dios. Podemos estar seguros de que existirá una causa primera del universo, pero ello no nos autoriza a concluir que se trate del Dios creador del que habla la fe cristiana (adelanta las teorías empiristas sobre la causalidad de Hume y Kant, en parte). Finalmente, ni siquiera la existencia del alma puede ser demostrada convincentemente por vía racional.
Así las cosas, no debe de extrañar la postura nominalista radical que adopta Ockham, para quien no existen conceptos universales, sino sólo nombres universales (no existe el concepto universal “hombre”; sólo la palabra que utilizamos para nombrar al conjunto de los hombres). Pero el interés fundamental de Ockham no está en negar que existan conceptos universales, sino en negar que éstos tengan realidad extramental. No existe una esencia universal compartida por todos los hombres; sólo existen semejanzas entre unos hombres y otros, y en tales semejanzas está el único fundamento real de los conceptos universales. Y, aunque personalmente no contribuyó al progreso de la ciencia, lo cierto es que las ideas de Ockham fomentaron la investigación empírica. De hecho, puede decirse que allanó el camino de algunas teorías nominalistas modernas como el instrumentalismo, el pragmatismo, la semántica y el positivismo lógico.
Finalmente, el escolasticismo conoció un renacer brillante (aunque breve) durante el siglo XVI, especialmente entre los dominicos y los jesuitas. Fue importante en España, donde estuvo ligado a las figuras de Francisco de Vitoria y Francisco Suárez2.

3. PERSPECTIVAS POSTERIORES A LA EDAD MEDIA

Con posterioridad a la Edad Media las opciones del nominalismo al realismo están abiertas. Así, nos encontramos con varias perspectivas: el nominalismo puro; los nominalismos basados en predicados, conceptos y clases; los nominalismos de tropos y la aceptación de los universales.
a) El nominalismo puro: sólo hay particularismos sin nada que explique el clasificarlos por tipos. Ni siquiera la mereología se sitúa aquí. La relación “ser parte de” es un universal. Entre los problemas encontramos la ausencia de objetividad, el relativismo, el subjetivismo, el irracionalismo…
b) Nominalismos basados en predicados, conceptos y clases: bajo este apartado englobamos el nominalismo lingüístico (el cual afirma que algo que sea de cierto tipo significa que se le puede aplicar un determinado predicado), el nominalismo conceptual (en donde los predicados se sustituyen por conceptos en un sentido psicológico) y el nominalismo de clases (para el que algo sea de cierto tipo debe de pertenecer a cierta clase), el nominalismo de clases con clases naturales primitivas y el nominalismo de clases con relaciones primitivas de semejanza explicando las clases naturales.
c) Nominalismo de tropos: aquí encontramos los tropos propiamente dichos, que son particulares abstractos y que al ser particulares no pueden ser universales, y el nominalismo de tropos con relaciones primitivas de semejanza entre tropos.
d) Aceptación de los universales: tenemos dos versiones: la de Cook Wilson (ontología de tropos más universales) y Armstrong (ontología de universales más particulares).

1Esta teoría será decisiva para el principal autor del cristianismo, Agustín de Hipona, un incondicional del platonismo, que no hace otra cosa que trasladar el mundo de las Ideas a la mente de Dios.
2Como ya hemos tratado la escolástica española del Renacimiento en conferencias pasadas, no incidiremos más sobre dicho tema.